18.4.18

Arreglar al hombre


                                   Arreglar al hombre

Había  un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo. Era un científico honrado. De los que utilizan sus conocimientos solo para hacer el bien. Y  estaba resuelto a encontrar la solución, la formula, dar con la clave y los medios para aminorar la destrucción  de la humanidad, y frenar el deterioro del planeta.. Pasaba días en su despacho, en el laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

      Cierto día cuando el creía por fin, estar descubriendo la solución. Digamos la piedra filosofal para todos los problemas, su hijo de siete años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar, a compartir la carga que veía que abrumaba a su papa El científico, nervioso por la interrupción, “era el paso definitivo”, no podía distraerse. le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible que se fuera, pensó en algo que pudiese darle para distraer su atención. Se parecía a su padre, percibía su cansancio y desasosiego y venia a compartirlo.  Descubrió una revista en donde aparecía, el mapa del mundo, ¡justo lo que precisaba! Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: "Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto, para que lo repares sin ayuda de nadie".
    Calculó que al pequeño le llevaría días componer el mapa, tiempo que el necesitaba para culminar su proyecto, pero no fue así. Pasados unos minutos, escuchó la voz del niño: "Papá, papá, ya lo he resuelto, esta acabado". Al principio no dio crédito a las palabras del niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo propio de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? Le dijo: "Hijo mío, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lograste recomponerlo?". "Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado el mundo.
Fuente: ACI Prensa.                                         Cambiar el mundo

      Encontrada en la lápida de un obispo anglicano en la Abadía de Westminster) Cuando era joven y mi imaginación no tenía límites, soñaba con cambiar el mundo. Según fui haciéndome mayor, pensé que no había modo de cambiar el mundo, así que me propuse un objetivo más modesto e intenté cambiar solo mi país. Pero con el tiempo me pareció también imposible. Cuando llegué a la vejez, me conformé con intentar cambiar a mi familia, a los más cercanos a mí. Pero tampoco conseguí casi nada. Ahora, en mi lecho de muerte, de repente he comprendido una cosa: Si hubiera empezado por intentar cambiarme a mí mismo, tal vez mi familia habría seguido mi ejemplo y habría cambiado, y con su inspiración y aliento quizá habría sido capaz de cambiar mi país y -quien sabe- tal vez incluso hubiera podido cambiar el mundo.

14.4.18

Mayo

                                                                    MAYO


A lo largo de los años, se han escrito muchísimos artículos sobre personajes históricos,
Pues como la revista sale en el mes de mayo. Quiero hablar de un personaje Único, maravilloso al que se dedica por tradición este  mes
. Mayo mes de la Virgen, Nadie ha tenido tanto reconocimiento ni en el cielo ni en la tierra. También se celebra el día de la madre, y es el mes de las flores. Creo que precisamente porque la Virgen es la madre por excelencia pues es de Dios y nuestra, y la flor de las flores.
No voy a hablar de ella, pero si he recopilar la letra de alguna canción dedicadas en su honor y que la mayoría recordaremos
·        Madre, óyeme: mi plegaria es un grito en la noche. Madre, mírame en la noche de mi juventud. Madre, sálvame, mil peligros acechan mi vida. Madre, lléname de esperanza, de amor y de fe.

Madre, guíame: en la sombra no encuentro el camino. Madre, llévame, que a tu lado feliz cantaré. Madre, una flor, una flor con espinas es bella. Madre, un amor, un amor que ha empezado a nacer.

 Madre, sonreír, sonreír aunque llore en el alma. Madre, construir, caminar aunque vuelva a caer. Madre, sólo soy el anhelo y la carne que luchan. Madre, tuyo soy, y en tus manos me vengo a poner.
·        Buena Madre veo en ti, a la mujer llena de Dios. Buena Madre por la fe, sabes vivir en la oscuridad. Mira a tus hijos caminar, buscando luz. Mira la angustia y el dolor,   Danos tu fe y acógenos.
·        Cuántas veces siendo niño te rece .Con mis besos te decía que te amaba .Poco a poco, con el tiempo, alejándome de Ti Por caminos que se alejan me perdí.
Hoy he vuelto, Madre a recordar, cuántas cosas dije ante tu altar, y al rezarte puedo comprender, que una Madre no se cansa de esperar
Al regreso me encendías una luz. Sonriendo desde lejos me esperabas. En la mesa la comida aún caliente y el mantel. Y tú abrazo en mi alegría de volver
·        . Aunque el hijo se alejara del hogar, una madre siempre espera su regreso, que el regalo más hermoso, que a los hijos da el Señor, es su madre y el milagro de su amor.
     A mí no me hizo ningún mal. Por el contrario, las oraciones y devociones que aprendí a la vez que comenzaba a hablar. Aunque las he abandonado en muchos momentos. En otros han sido mi salva-vidas.
     Como colofón una anécdota: En casa teníamos una imagen de la Virgen al subir la escalera. Y nos enseñaron a saludarla, tirar un beso, pedirle cosas , pedirle ayuda etc. Pues un día en casa estaba una visita y no sé el motivo, pero uno de mis hermanos con 3 añitos cogió una pataleta, y los gritos y lloros  aumentaban. Debieron mandarlo a su cuarto. Mi madre le comento a la visita, calculando que el niño iba por la escalera, ahora se callará, y así fue ante la sorpresa de esta visita, para continuar berreando. Mi madre explico que  el motivo de la pausa fue dedicado a la Virgen




7.4.18

LA ADMIRACION






                                    La admiración

    Por casualidad me tocó pasar a máquina un artículo para la revista del centro Cepa, la letra  me llamo la atención a  muchos expertos en grafología les hubiera gustado estudiarla.  Yo asistí a un seminario de esta especialidad hace años y descubrí  detrás de esta letra una vida interesante, intensa, muy llena. Después  al descubrir  que tenía 99 años y por lo que escribió  con capacidad de admiración.  Pensé somos colegas en esto , será mi próximo articulo
   Sé que entre nosotros hay expertos, especialistas en diversas materias, otros son doctos en recabar información de distintas materias y preparan artículos maravillosos. Otras siguen las noticias y como verdaderas reporteras, se codean con quien haga falta, poniendo los puntos sobre las íes. Pues yo no tengo casi ninguna de estas cualidades, pero soy una persona inquieta, no me caracterizo por ser superficial ante las cosas,  soy firme en mis convenciones, creo que doy importancia a lo que realmente la tiene, y transijo en otras muchas temporales que considero no tienen tanta.
    Soy amante de la naturaleza, la vida, los niños, los animales etc. En cierto sentido tengo capacidad de admirarme, de transcender ante las cosas más pequeñas ordinarias. No tengo estudios superiores,   si profesionales,  pues si no te reciclas mueres.
pues como muchas personas de mi generación, y más naciendo en una familia numerosa y humilde (circunstancia que volvería a elegir). Pero creo que nunca he dejado de estudiar las materias que me interesaban mediante congresos, conferencias, cursos
     Me gusta la filosofía, la antropología, las ciencias. De pequeña tenía el apodo de” POR QUE” es propio de los niños, pero creo que yo lo era en grado superlativo, y agradezco que casi nunca tuve un si por respuesta. De pequeña preguntaba los porqués. Ahora los pienso, medito, los estudio y llego a conclusiones. Pienso en un consejo, miro a los demás no como rivales, con compresión ante actitudes equivocadas. Amo la pluralidad, pero no el relativismo en el que con tanta frecuencia caemos, ajustando la verdad a mi juicio mayormente para justificar mis debilidades.    ¡Vuelvo a filosofar!
   Es muy bueno que cada uno explore sus buenas aptitudes y las ponga al servicio de los demás. Esta pluralidad nos lleva a colaborar en un mundo mejor
La admiración es una cualidad del ser agradecido, pues con facilidad nos acostumbramos  a todo lo que vivimos y poseemos y no solo esto , nos quejamos y comparamos con los que tienes más o en apariencia les va mejor, y a penas pensamos en quien no tiene nada, ni siquiera la posibilidad de tener.
   Corrió  estas navidades un pequeño vídeo por whatsapp. Un hombre que despierta no sé si de una pesadilla horrible. Y todo lo que va descubriendo son regalos que le hacen llorar de alegría y admiración: A su lado esta su mujer envuelta en papel de regalo, entra otro paquetito con piececitos en la habitación  llamando papá. Da el interruptor y se ilumina la habitación; otro milagro. Mira por la ventana y nieva y el paisaje es de una belleza sin igual. Todo eran regalos
El problema es que tenemos tantos, que nos acostumbramos, no los valoramos. Es más, incluso los utilizamos mal como cosas propias , merecidas, no auténticos regslos que podríamos no disponer de ellos.
  Es bonito ponerse de vez en cuando en el lugar de un pequeñín que va descubriendo: sus manitas, los pies, se embelesa, no puede transcender pero contempla. Su mirada es limpia transmite paz, no está de vuelta. Se va abriendo a la realidad, cada día descubre cosas nuevas: Abrir cajones, armarios, descubrir que hay detrás, abrir un grifo.etc (estos descubrimientos traen  consecuencias para los mayores). Lo suelen hacer en silencio, de ahí el peligro del niño callado en estas edades, pues sus investigaciones no tienen límites, ni riesgos.
  Pues redescubramos el mundo enterrado detrás del acostumbramiento a tantas cosas bellas.
La admiración para los filósofos griegos, fue la base y origen de la filosofía: pues el sorprenderse induce a pensar en respuestas ante lo que se desconoce y no se ajusta a lo previsible o dado por cierto, entonces el observador se obliga a buscar razones para aquello que nos desconcierta y verlo de distintos ángulos.
La admiración es una actividad  exclusivamente humana
Gramaticalmente los signos de admiración o exclamación se usan para destacar alguna palabra, dar énfasis a una frase o palabra, denotar asombro, emoción…

                                                                                               Lucia sanz


6.4.18

La rosa de media noche (Critica literaria)




La rosa de medianoche de Lucinda Riley fue una de las novedades editoriales que más llamó mi atención a principios de este año y es que, tratándose de una saga familiar y además ambientada en La India, era difícil que yo no me fijase en ella. De esta autora me apetecía leer desde hace tiempo El secreto de la orquídea, pero finalmente ha sido esta novela con la que me he estrenado, y me ha gustado tanto que espero no tardar demasiado en repetir con ella.

"La rosa de medianoche" transcurre a través de dos hilos temporales que nos sitúan por una parte en la época actual en la mansión inglesa de Astbury Hall, y por otra nos trasladan hasta La India de principios del siglo XX, concretamente al año 1911. De esta manera, en el año 2011 a Astbury Hall llega la actriz Rebecca Bradley, protagonista de la película ambientada en los años 20 que se va a rodar en esta mansión, que a su vez se convertirá en su alojamiento durante el tiempo que dure el rodaje gracias a la amabilidad de su dueño Anthony. Por otra parte, también en la época actual pero en La India, la anciana Anahita hace llamar a su nieto Ari para hacerle entrega de un manuscrito en el que recoge lo que ha sido su vida y que está destinado a ser entregado al hijo que ella cree desaparecido, a pesar de tener su certificado de defunción. Anahita encarga a su nieto que lea el manuscrito y luego indague sobre el paradero de su hijo, y aunque en principio él se muestra reacio, cuando su abuela muera tomará un avión a Londres para intentar cumplir lo que Anahita le ha pedido. Y será esta investigación la que le lleve hasta Astbury Hall, donde conocerá a Rebecca y juntos intentarán descubrir los secretos que se esconden tras los muros de la mansión.

  El planteamiento del último libro de Lucinda Riley resulta de lo más atractivo si, como es mi caso, sois aficionados a este tipo de historias que esconden secretos familiares que han pasado de generación en generación. Puede que muchos estéis pensando que no ofrece nada diferente y es cierto, su base es similar a la de muchos otros libros, pero para mí esto no es ningún problema, me encantan estas novelas y no me canso de leerlas. En el caso de La rosa de medianoche, la trama consiguió despertar mi interés desde los primeros capítulos y me ha resultado una lectura sumamente entretenida pues he seguido con mucho interés e intriga la evolución que seguían ambas tramas hasta llegar al final en el que todas las piezas encajan y la historia queda completa.
  Os comentaba que La rosa de medianoche transcurría a través de dos hilos temporales, pero al hablaros de su argumento me he centrado únicamente en el que tiene lugar en la época actual y es que es fácil deducir que el que tiene lugar en el pasado se centra en recoger lo que fue la vida de Anahita. Normalmente los libros que utilizan esta estructura de dos tramas paralelas en diferentes épocas suelen presentar un cierto desequilibrio en cuanto al interés de ambas, afortunadamente en el caso de La rosa de medianoche no es así, y ambas líneas temporales resultan igual de interesantes, o al menos a mí así me lo ha parecido. Tanto en el pasado como en el presente se plantean cuestiones e interrogantes que invitan a seguir leyendo, además de generar la necesidad de llegar al final del libro para descubrir la conexión existente entre los personajes del pasado y los del presente.
  Por lo que se refiere a la estructura de "La rosa de medianoche", esta está vinculada con los dos hilos temporales que la obra presenta y así nos encontramos con un prólogo que da inicio a la historia para a continuación dejar paso a diez partes más un epílogo final, estando a su vez cada una de ellas dividida en capítulos. Estas partes van alternando la historia del pasado con la del presente, señalándose al comienzo de cada una tanto la ubicación como el año en el que transcurre la acción. De esta manera no hay lugar a confusión y la historia se sigue sin ningún problema, empleando Lucinda Riley una prosa natural, sencilla y cuidada, que tiene un ritmo fluido, y que resulta muy agradable de leer. Mientras que en el tiempo presente hace uso de un narrador omnisciente, cuando nos trasladamos al pasado lo hacemos a través de las memorias de Anahita, por lo que es ella quien narra utilizando para ello la primera persona.
  Si bien hay una serie de figuras que tienen mayor protagonismo, la galería de personajes es bastante amplia ya que tanto en el pasado como en el presente hay personas que juegan papeles importantes en el transcurso de la historia. No obstante Lucinda Riley se encarga de perfilarlos con acierto y detalle de tal manera que es fácil identificar quién es quién y su posición en la historia, así como tener una idea clara de sus personalidades. Son dos mujeres las auténticas protagonistas de la historia, cada una en su propio tiempo, y con ambas es fácil conectar desde el principio. A pesar de su fama, Rebecca es una mujer de gustos sencillos y carácter tierno, que se siente abrumada por lo que está viviendo y que encontrará cierta paz en la tranquilidad que embarga a la mansión de Astbury Hall. Desde su llegada a la casa se sentirá interesada por el pasado de la familia propietaria de la mansión, más tras darse cuenta del gran parecido que ella guarda con la madre de Anthony y que hará que se plantee algunas cuestiones en torno a su propio pasado.
  A pesar de que el personaje de Rebecca me ha gustado, es complicado competir con la personalidad y carisma que desprende Anahita. A ella la conocemos mucho mejor puesto que nos narra su historia en primera persona, lo que nos permite acceder a sus emociones y sentimientos. Además vamos viendo la evolución que sigue a lo largo del tiempo, desde que es una niña en Jaipur hasta su vida adulta en Londres, una vida llena de momentos dulces pero también de muchas dificultades, especialmente cuando se traslade a Inglaterra y sufra la humillación y el desprecio de ser india. Anahita es una joven que inmediatamente se gana el cariño de quienes la rodean y lo mismo sucede con el lector, es fácil conectar con ella y compartir sus alegrías y penas, afrontando todo ello con fuerza, optimismo y determinación.

Entre los personajes secundarios hay figuras con distinto grado de relevancia en función del papel que desempeñan en la historia y así entre los más importantes está en el presente el joven indio Ari, el misterioso Anthony Astbury o la fiel ama de llaves, la señora Trevathan; mientras que en el pasado destacan Donald Astbury, su esposa Violet, lady Maud Astbury o la princesa Indira, amiga incondicional de Anahita. En relación con ellos un aspecto positivo que tiene la obra es que además de formar parte de la trama principal, a su vez la mayoría son protagonistas de sus propias subtramas, mucho menos relevantes pero que en conjunto hacen que el interés de la novela aumente.

Entre los personajes secundarios hay figuras con distinto grado de relevancia en función del papel que desempeñan en la historia y así entre los más importantes está en el presente el joven indio Ari, el misterioso Anthony Astbury o la fiel ama de llaves, la señora Trevathan; mientras que en el pasado destacan Donald Astbury, su esposa Violet, lady Maud Astbury o la princesa Indira, amiga incondicional de Anahita. En relación con ellos un aspecto positivo que tiene la obra es que además de formar parte de la trama principal, a su vez la mayoría son protagonistas de sus propias subtramas, mucho menos relevantes pero que en conjunto hacen que el interés de la novela aumente.

Otro de los aspectos a destacar en La rosa de medianoche es la buena ambientación con la que cuenta la novela, sobre todo en el hilo temporal del pasado. La mayor parte de la acción del presente tiene lugar en la mansión de Astbury Hall, una mansión que el lector llega a dibujar en su mente sin problema gracias a las descripciones con las que Lucinda Riley acompaña la narración y que nos permiten movernos por sus jardines, contemplar las diferentes estancias y disfrutar de la paz y la tranquilidad que se respira en el entorno en el que está situada.

En cambio el hilo temporal del pasado nos permite en un primer momento trasladarnos a la India colonial y dejarnos envolver por la belleza, el exotismo y el colorido de la misma, además de descubrir la riqueza, el esplendor y la majestuosidad de los palacios de los maharajás. Además de las vistosas descripciones de los diferentes escenarios, la autora se encarga de plasmar el modo de vida en dicha cultura, los matrimonios concertados, el funcionamiento del zenana o el papel de la mujer entre otros aspectos. No obstante la parte que transcurre en La India no es muy extensa, pues pronto quedarán atrás estos palacios para trasladarnos hasta Inglaterra, permitiéndonos observar la mentalidad de esa sociedad con respecto a las personas llegadas de la India además de plasmar el modo de vida de la alta sociedad en la época.

La rosa de medianoche es una novela en cuyo interior se mezclan diversos géneros y elementos,encontrándonos con romance, misterio, aventuras, drama, secretos familiares, contexto histórico, lazos familiares… que hacen que en conjunto el argumento resulte muy llamativo y la lectura no se haga pesada o aburrida en ningún momento. La autora se encarga de mantener el equilibrio, dosificando la intriga y el suspense e introduciendo giros argumentales que mantienen el interés y las ganas de seguir avanzando, además de reservar alguna sorpresa con la que sorprender al lector en el final.

Creo que resulta evidente que La rosa de medianoche de Lucinda Riley me ha gustado mucho y recomiendo su lectura, especialmente a todos aquellos que disfruten con las historias de secretos familiares. Un libro cuya trama se desenvuelve a través de dos hilos temporales, que presenta una atractiva combinación de elementos en su interior, y que cuenta con las suficientes dosis de suspense e intriga para que resulte difícil abandonar su lectura hasta llegar al final.sobre la familia que ha vivido allí durante generaciones.
Palacio maharajá La India 








3.4.18

Critica literaria (el invierno que tomamos cartas en el asunto)

                           El invierno que tomamos cartas en el asunto


El dulce arte de escribir, el dulce arte leer
“Angeles Doñate le da sentido al género epistolar. pero en los tiempos del correo electrónico, los sms, Facebook y los WhatsApp “El invierno que tomamos cartas en el asunto” hace mucho más que eso. Con la excusa o, mejor dicho, gracias al intento de una octogenaria de salvar el puesto de trabajo de la cartera de una pequeña población de las montaña, se inicia una cadena de cartas entre desconocidos, cuya única condición será la falta de remitente y la obligación de no romper la cadena.
     Tal y como nos transmite la autora, una carta empieza siendo un escaparte, un medio de comunicación que, con solo llegar a la tercera línea, nos obliga a desnudar el alma sin permiso ninguno, sin defensa alguna sobre actos inconscientes que realizamos conscientemente y que nos permiten exhalar esos pensamientos atascados entre nuestro corazón y nuestra boca y que jamás conseguirían salir, de no ser por medio de la escritura.
       Cada una de las cartas contiene un pedazo del espíritu de sus autores, parte de sus remordimientos por culpas no redimidas, de sus anhelos jamás confesados, de sus pasados enquistados en zonas de su ser en las que nunca hubieran mirado sin ese pretexto del bien común traducido, en la buena obra de: mantener a una igual que es la pequeña cartera pelirroja; esta, sin quererlo, se ha convertido en centro y parte de un fenómeno que despierta a un pueblo hasta entonces dormido.
      Historias de amor y desamor, historias pretéritas de un lejano pasado en blanco y negro sobre fotografías de esquinas recortadas en rombo o historias tan presentes como la vuelta de un viajero cuyo día a día pivota sobre una comunicación por chat; todos ellos tienen espacio para Angeles Doñate. Nuestra autora ha sabido abstraerse de cualquiera de los personajes para no darles a ninguno de ellos el titulo de protagonista, cuando para ella ese honor solo le podría corresponder al centro de esta historia que son las cartas.
      Estas cartas que desnudan a cada uno de los personajes, que nos permiten conocerlos mucho más de lo que cualquiera de sus vecinos los conoce, que nos permiten prever las reacciones porque sabemos sus miedos, pasiones, sensaciones, pasados y pretensiones de futuro.
        Impresionante la labor de documentación de la autora, porque además de las cartas entre los actores de este teatro de marionetas que con tanta destreza maneja, la ingente cantidad de referencias literarias con que cuenta la obra hace de ella, no solo una novela deliciosa en su lectura, sino una apasionada oda de encumbramiento a todos los pensamientos compartidos en papel entre gentes de los cinco continentes en todos los tiempos de la historia; esto unido a unas más que ocurrentes citas de personajes famosos al inicio de cada uno de los capítulos hace que sea imposible separarse del libro.
        No es una novela para prestar, no es una novela para comentar o compartir porque la autora consigue entrar en nuestro interior y proporcionarnos esa deseada sensación de “no quiero que se termine”; los devoradores de letras sabemos lo que nos pasa por la mente en el inicio de un libro y como el autor pasa de ser un nombre en una portada a ser alguien con quien adquirimos una confianza plena, que nos permite tutearlo y perder la mirada en cada punto y aparte de su obra o en cada cambio de capitulo.
      No sé me ocurre cual es el lector adecuado para esta maravillosa obra pero, lo que es mejor, no se me ocurre quién de nosotros no sería el lector perfecto para esta delicatesen de la literatura; aquellos que leen habitualmente se sorprenderán a sí mismos con la mirada perdida pensando en las montañas de Porvenir, aquellos que no sean lectores habituales serán víctimas de la maravillosa prosa de Angeles Doñate y, con ese virus inoculado, buscarán con avidez nuevas historias. Quizás las pidan por carta…….
   “Uno de los placeres de leer viejas cartas es saber que ya no necesitan respuesta”
Un libro maravilloso no sólo por su contenido literario , lleno de valores, donde todo el mundo participa en el bien sugerido y propagado desde el  corazón de una anciana.

Titulos libros con menos de 200 paginas


                      ALGUNOS LIBROS SELECCIONADOS ( 100 – 200) paginas




El secreto de mi madre de J. L. Witterick (Nube de tinta. 208 pág.). Interesante y original historia , tanto en la forma como su contenido, de una polaca que esconde durante la contienda en su casa tanto a judíos y como a nazis. Son breves narraciones independientes contadas por sus protagonistas. Muy bueno






 Réquiem por Nagasaki de Paul Glynn (Palabra. 207 pág.). Una biografía novelada de la impresionante historia del médico radiólogo japonés Nagai, sobre quien cayó la bomba atómica en Nagasaki, y sobrevivió. Imprescindible.

Takashi Nagai (1908-1951) fue un científico japonés casado y con dos hijos. Impulsó generosamente la medicina moderna en su país a costa de su propia salud. El ejercicio de la radiología le supuso una leucemia que no le impidió sin embargo continuar con una vida de intenso trabajo. Sobrevivió seis años a la bomba atómica de Nagasaki, la mayor parte de ellos postrado en una cama. Me gusto es fuerte pero es hecho real

 Púrpura y negro de J. P. Gallagher (Palabra. 192 págs.). Roma, II Guerra Mundial. Un jovial sacerdote irlandés, Hugh O'Flaherty, que trabaja en el Vaticano se dedica a cobijar a personas (judíos, aliados, etc.) perseguidas por los nazis. El poderoso Kapler, jefe de la GESTAPO, le pondrá en su punto de mira e intentará acabar con él. Una intrigante historia basada en hechos reales y magníficamente interpretada en el cine (bajo el título Escarlata y negro) por Gregory Peck en 1981.
La Rosa Blanca. Los estudiantes que se alzaron contra Hitler de José Mª García Pelegrín. (Libros Libres. 200 págs.).

«El nombre alemán permanecerá para siempre mancillado si la juventud alemana no se alza para vengar y expiar al mismo tiempo; para aniquilar a sus opresores y construir una nueva Europa espiritual.» Con Alemania inmersa en la Segunda Guerra Mundial, y conscientes de su responsabilidad, un grupo de universitarios de poco más de 20 años de edad y un catedrático, Kurt Huber, se alzaron contra Hitler, bajo el nombre de la Rosa Blanca, con su única arma: la palabra. Las Hojas que repartieron por Munich y otras ciudades alemanas mantuvieron en jaque durante meses a los jerarcas nacionalsocialistas. Los principales miembros de este movimiento fueron condenados a muerte. Con sus vidas dieron testimonio de que el nacionalsocialismo no había conseguido adormecer la conciencia de todos los alemanes.
 Reencuentro de Fred Uhlman (Tusquets. 122 pág.).
Dos jóvenes de dieciséis años son compañeros de clase y amigos inseparables. Hans es judío y Konradin, un rico aristócrata.
Esa amistad finaliza un año después. Estamos en la Alemania de 1933, y, tras el ascenso de Hitler al poder, Konradin formará parte de la fuerzas armadas nazis mientras Hans viaja hacia el exilio Muchos años después, instalado ya en Estados Unidos, donde Hans intenta olvidar el episodio que los separó amargamente, «reencuentra» al amigo perdido.
Esta pequeña obra maestra resurge hoy con la misma capacidad de conmover que cuando se publicó por primera vez en 1960. Pronto fue traducida y leída en el mundo entero.

 La nieta del señor Linh de Philippe Claudel. (Salamandra 126 pág.). Breve y conmovedora novela. Cuenta la llegada de un anciano, refugiado de una lejana guerra que le ha robado todo salvo a su
nieta, un bebé llamado Sang Diu, al que arrulla con una vieja nana infantil que recitaran durante generaciones, las mujeres de la familia. Llega un frío día de diciembre tras un agotador viaje en barco a un desconocido país europeo. Allí no conoce a nadie, y menos que hablen su lengua. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir, hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado y conmovedor desenlace Es muy tierna

Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes. Esta puede considerarse la última novela de Delibes. Escrita en recuerdo de su mujer fallecida es una lección de amor humano. Cuenta la historia de un prestigioso pintor que, sumido en una grave crisis creativa, va hilando ante su hija sus recuerdos más íntimos en un monólogo que es a la vez homenaje y exorcismo. Su relato se centra en dos acontecimientos: la detención de dos de sus hijos por motivos políticos y, fundamentalmente, la enfermedad y muerte de su mujer, Ana, a los cuarenta y ocho años. Ana contagiaba una sensación de belleza y plenitud que cobró un verdadero alcance sobre el fondo gris de lo cotidiano y los sinsabores de la enfermedad. Historia de un amor en carrera desenfrenada hacia la muerte y sobrecogedora semblanza de un personaje femenino, Señora de rojo sobre fondo gris es una profunda lección de humanismo y madurez artística que sólo Miguel Delibes podía ofrecernos.

Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra i Fabra. (Siruela. 145 pág.).

Recreación novelada de una anécdota de Kafka. Un año antes de su muerte, paseando por un parque en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: había perdido su muñeca. Para calmar a la
pequeña, el autor de La metamorfosis se inventó una peculiar historia: la muñeca no se había perdido, se había ido de viaje, y él, convertido en cartero de muñecas, tenía una carta que le llevaría al día siguiente al parque. Aquella noche Franz escribió la primera de las muchas cartas que, durante tres semanas, entregó a la niña puntualmente, narrando las peripecias de la extraordinaria muñeca desde todos los rincones del mundo. Según cuenta Dora Dymant, su compañera en aquellos días, el estado febril con el que Kafka escribía esas cartas era comparable al de cualquiera de sus inmortales obras. Jamás volvió a saberse nada, ni de la niña, ni de aquellas cartas.



Me presento "Escalando horizontes"

Me permito hacer una pequeña presentación, ahora que tengo una columna propia, dentro de la revista. Serán muchos los que se animen,...